La
ansiedad perjudica la práctica de la medicina, condicionando su eficacia,
eficiencia y ética profesional.
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| Isabel Rangel Barón: la ansiedad, en cierta medida, puede ser beneficiosa. |
Se
ha detectado que muchos estudiantes de medicina y profesionales de la salud presentan ansiedad, sin embargo, esta puede perjudicar la práctica del médico
según su intensidad.
La ansiedad es
un trastorno que se da como respuesta ante un conjunto de situaciones cotidianas de estrés. Determinado grado de ansiedad,
especialmente en el área de la salud, puede ser deseable para responder a las
exigencias y urgencias del paciente.
Pero
cuando la ansiedad sobrepasa cierta intensidad y desequilibra los
sistemas que ponen en marcha la respuesta normal, se
convierte en algo patológico y provoca más bien un malestar, perjudicando la salud
mental e incluso física.
Según la Organización
Mundial de Salud (OMS), la salud mental es un estado de completo bienestar tanto físico, mental y hasta social, y no es apenas una lista de afecciones o
enfermedades determinadas.
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| Isabel Rangel Barón: el equilibrio físico y mental es crucial para una vida plena. |
La salud
mental está relacionada con la promoción del bienestar, la prevención de
trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas
afectadas.
Existe una serie de factores que pueden producir síntomas de ansiedad en el estudiante o profesional de la salud. Es pertinente descartar en primer lugar si estos tienen origen fisiológico directo de una enfermedad médica, y además evaluar los niveles de neuroticismo para diagnosticar el riesgo de su salud
mental.
También, se deben identificar los factores de estrés a nivel laboral
y académico. En este sentido, es importante analizar la satisfacción laboral, el
buen funcionamiento del centro de trabajo o estudio, además de sus relaciones
interpersonales con los compañeros y jefes.
Algunas
de las manifestaciones sintomatológicas de la ansiedad que pueden
entorpecer el estudio y ejercicio del profesional de salud son:
- Síntomas físicos: como la taquicardia, sudoración, sensación de mareo e inestabilidad, entre otros.
- Síntomas psicológicos: como la inquietud o la inseguridad.
- Síntomas conductuales: como bloqueos, torpeza, impulsuvidad, entre otros.
- Síntomas Intelectuales o cognitivos: como dificultades de atención, concentración y memoria.
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| Isabel Rangel Barón: ¡no dejes que la ansiedad te domine! |
Estos
síntomas en estudiantes de medicina y en profesionales de salud son una
condicionante para un ejercicio eficaz, eficiente y ético de su práctica
terapéutica. Es importante que el profesional de salud mantenga el equilibrio ante
las situaciones de estrés, siendo capaz de dominar la ansiedad para responder a
las necesidades del paciente para sanarlo.
Por:
Isabel Rangel Barón.


